OUTRAGEOUS-

domingo, 19 de diciembre de 2010

Impaciencia-

Somos impacientes. Subimos andando las escaleras mecánicas del metro. Aunque el autobus no haya llegado a la parada, ya la hemos solicitado. Las casas decoradas de Navidad aunque sea noviembre aún. Y las calles llenas de luces. Ya nadie espera a que todos los platos estén servidos en la mesa para empezar con el suyo. Adolescentes con carnets falsos para salir por la noche. No ha llegado el verano y ya tenemos toda la ropa comprada. Cada vez los niños saben antes quiénes son de verdad los reyes. Le damos constantemente a Inicio en el tuenti. O al incio de nuestras vidas. Como si pudiésemos cambiarlas.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Perdición-

Cuando eran niños se lo jugaban todo a piedra, papel o tijera.  Después, intentaban ganar los tazos de sus amigos. Un poco más mayores, les enseñaron a manejar las cartas y se apostaban garbanzos. Como adolescentes que eran, jugaban a ver quien conseguía llevarse a la chica. En sus años de universitarios, probaban a correr con el coche. En el primer trabajo, intentaban conseguir ser mejores que el otro becario. 
Y así, hemos llegado a rivalizar de tantas otras maneras. Sólo nos han enseñado a hacer esto.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Expresión-

Queremos saber lo que pensáis!
Así que esperamos vuestros comentarios :)
Si queréis hacer sugerencias podéis escribirnos a freaking.out@hotmail.es y las incluiremos aquí.

Outrageous-

martes, 14 de diciembre de 2010

Desesperanza-

Qué absurdo es el mundo. Hay miles de maneras de ver lo ridículos que somos. Esperamos -desesperanzadamente-.

"Esperando a Godot" de Samuel Beckett.

jueves, 2 de diciembre de 2010

No es bonito que te escriba cosas-

Hablábamos de que con escribir un punto todo se decía. Un simple punto que podía decir lo mucho que quieres a alguien. Pero también es verdad que se necesitan millones de letras para dejarlo claro. Alguien me dijo que cerrase los ojos y recordase todos los momentos que hemos pasado, pero como si estuviese ciega, que lo viese todo de negro, que sólo pensase en las sensaciones. Funciona. Hasta los más pequeños detalles se guardan en la memoria. Es curioso cómo puedo recordarlo todo tan minuciosamente y sin embargo, no acordarme de lo que me han dicho esta mañana. Dar mil vueltas en la cama antes de dormirte. Buscar una idea perfecta. Un cómo verte. Si esto servirá, si esto no. Preguntarse trescientas mil y una cosas al día. Marear a mi amiga con tu nombre cada cinco segundos. O si me extiendo un poco, marearla con mis historias, mis ilusiones.